Para nadie es un secreto que el clima de nuestro país es un tanto caprichoso y desde que caen dos goticas todo se retrasa, algunos se desesperan, otros se vuelven mas precavidos y en ese baile se crea caos en las calles.
Bueno, imagínense eso a plena hora pico, lluvia, una guagua llena de niñ@s, retraso en la ruta de más de media hora y hambre.
Siempre trato de tener en la guagua algo para picar, mayormente frutas, cosas que pueda compartir rápido con ellos, y que cosa mas amigable y que llene bien como un guineo.
Al ver el retraso y con hambre, todos aceptaron el guineo, menos una, que me dijo muy sinceramente: "Yo no como guineo", jajjajaja, recuerdo que le dije: " El guineo puede salvar tu vida" lol...
Tres días más de lluvia y retraso y hambre y guineo, me sorprende una mano que me topa en el hombro y me dice: ¿Hay Guineo? Y le repetí mientras le pasaba uno: "El guineo puede salvar tu vida".
A veces nuestros hijos no quieren comer ciertas cosas, los complacemos porque como padres queremos que coman, lo que sea, pero que coman, y a veces nos olvidamos que en nuestros tiempos no había un menú ni opción para refutar lo que había, aunque no nos gustara, sin embargo nuestros padres si sabían que nos hacia bien y nos creaban buenos hábitos.
Me alegro poder poner mi granito de arena en cada uno de los niñ@s que me ha tocado llevar en estos años.
No puedo terminar esta historia sin dejar de decirles algún dato útil para sus vidas en el transito: " Por favor use las direccionales y los espejos retrovisores, aunque usted no lo crea no son decorativos".
Saludos
Chandy❤