martes, 24 de febrero de 2026

" No hay regalo para mamá"... (quien cuida)

 


Hace unos días tomé la decisión de tomarme el día; valga la redundancia. Decidí que, aparte de las cosas que tenía por hacer, ese día me lo tomaría un poco chill. Luego de estar con el julepe propio de diciembre —juntes, cumpleaños, veladas, canastas, arreglos, almuerzos y demás— me pareció más que merecido.

Así que, después de ir al súper, buscar un paquete y dejar todo en la casa, me llevé a desayunar, en paz, sin rush, que otra gente me cocinara y me sirviera el café. Me fui a retocar las uñas, luego a hacerme una limpieza facial y un masaje de relajación.

Justo allí, en el masaje, me puse a pensar en los pendientes (inevitable), a repasar si ya estaban todos los regalos, y caí en la cuenta de que el de mamá no está (el mío). Se me aguaron los ojos. Imaginé que el 25 nadie caería en la cuenta de eso, y es por la misma razón que mis hijos no sienten la necesidad de compartir su comida conmigo; así como tampoco, muchas veces, pasan de largo el hecho de que mamá necesita un tiempo off, que no lo sabemos todo, que tambien nos cansamos,... etc., etc.

Y allí, pensando, mientras la masajista gastaba el presupuesto mensual de aceite corporal en un solo brazo, pensé: “Coño, qué tacaña fui conmigo; debí irme a masajear al Embajador o al Intercontinental, como mínimo”. Pensé en que, me tengo que comprar un regalo para ponerlo debajo del árbol, porque me he portado bien este año que pasó. Sobreviví; fue difícil, pero no me rendí.

A veces nos toca también cuidarnos, porque muchas veces a la gente se le olvida que el cuidador necesita ser, también, cuidado.

Saludos,

Chandy ❤️

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