La vida según mi punto de vista. Para la mujer, soltera, casada, con hijos, sin hijos, emprendedora... Un blog para todos los gustos y colores. A ti mujer te digo: "Mi amor, vive la vida, canta, baila, patalea, llora, ríe, no aceptes un no por respuesta, defiende tu punto de vista, disfruta de la soledad, de la compañía, del café, del vino, enamorate de ti... VIVE!!!
jueves, 5 de marzo de 2026
¨Ya no se dice NO me importa ahora se dice...¨
martes, 24 de febrero de 2026
" ¡ El agua me molesta ! "
Estando en la playa con los mellos, de esos días en que esta soleado pero el agua esta fría e inquieta, al igual que la brisa y demás cosas del clima, ustedes saben... ya estábamos ahí y de todas formas nos metimos al agua a luchar con ella, luego de un rato luchando, Nicolás me dice: Mamá ! El agua me esta molestando!, a lo que pensé y le dije: No, solo esta siendo agua.
Me quede pensando en eso, en que la vida es una constante molestia, el universo conspirara siempre para sacar nuestra mejor versión, nos obliga a ver las cosas como son, a elegir lo que mas necesitamos en ese momento, y mientras mas nos resistimos mas insiste, esta en nosotros hacer los cambios de lugar o simplemente seguir aguantando ahí.
Así como dice Nico... la vida, el universo, Dios, también nos molestara pero eso es parte de todo, esta en nosotros hacer los cambios de lugar o seguir aguantando la molestia en el mismo lugar, es nuestra elección con las consecuencias que eso acarreara.
Moverse traerá ansiedad, incertidumbre, dolor, soledad, llanto pero te prometo que valdrá toda la puta pena.
La vida esta siendo solo eso, LA VIDA.
La playa termino bien, nos adaptamos a ella y tomamos las decisiones de lugar, la disfrutamos y luego a lo que sigue.
Saludos,
Chandy ❤️
" Arreglar el carro para venderlo"
" No hay regalo para mamá"... (quien cuida)
Hace unos días tomé la decisión de tomarme el día; valga la redundancia. Decidí que, aparte de las cosas que tenía por hacer, ese día me lo tomaría un poco chill. Luego de estar con el julepe propio de diciembre —juntes, cumpleaños, veladas, canastas, arreglos, almuerzos y demás— me pareció más que merecido.
Así que, después de ir al súper, buscar un paquete y dejar todo en la casa, me llevé a desayunar, en paz, sin rush, que otra gente me cocinara y me sirviera el café. Me fui a retocar las uñas, luego a hacerme una limpieza facial y un masaje de relajación.
Justo allí, en el masaje, me puse a pensar en los pendientes (inevitable), a repasar si ya estaban todos los regalos, y caí en la cuenta de que el de mamá no está (el mío). Se me aguaron los ojos. Imaginé que el 25 nadie caería en la cuenta de eso, y es por la misma razón que mis hijos no sienten la necesidad de compartir su comida conmigo; así como tampoco, muchas veces, pasan de largo el hecho de que mamá necesita un tiempo off, que no lo sabemos todo, que tambien nos cansamos,... etc., etc.
Y allí, pensando, mientras la masajista gastaba el presupuesto mensual de aceite corporal en un solo brazo, pensé: “Coño, qué tacaña fui conmigo; debí irme a masajear al Embajador o al Intercontinental, como mínimo”. Pensé en que, me tengo que comprar un regalo para ponerlo debajo del árbol, porque me he portado bien este año que pasó. Sobreviví; fue difícil, pero no me rendí.
A veces nos toca también cuidarnos, porque muchas veces a la gente se le olvida que el cuidador necesita ser, también, cuidado.
Saludos,
Chandy ❤️



